Navidades sin gluten: no leas esto si eres celíaco

Roscón La Mar de Cookies

Lo siento, esta entrada no es para ti si eres celíaco. Tú ya tienes experiencia en unas Navidades sin gluten. A estas alturas ya no tengo nada que enseñarte.

No vengo a decirte dónde encontrar recetas sin gluten fáciles, ni dónde comprar productos sin gluten deliciosos. Todo eso ya lo sabes de sobra.

Esta entrada no es para ti, sino para tus amigos y familiares. Esta entrada es para que por fin te puedas relajar y disfrutar de unas Navidades como cualquiera.

Sí, te hablo a ti, querido cuñado. Y a ti, querida suegra. También va por vosotros, padres. También os interesa esto, primos lejanos. Y, por supuesto, no me olvido de vosotros, compañeros del trabajo, de la carrera y del instituto.

Y ahora que tengo tu atención, querido allegado, voy a desterrar de tu cabeza 9 ideas erróneas sobre el mundo sin gluten que a día de hoy no tienen sentido.

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1. “Sin gluten” no es igual a “malo”.

A mí me diagnosticaron hace poquito más de 6 años. Y aunque hace poco de eso, yo llegué a probar el pan de corcho y las galletas que se destrozaban al primer bocado. Lo sé: no son una leyenda urbana. Pero eso sí: existían. A día de hoy son historia. Hoy en día nos encontramos con panes, pasteles y bollos de una calidad impresionante y que, además, podemos pedir a domicilio. Se acabó ir a 50 grandes superficies diferentes para encontrar lo que queremos. A día de hoy lo tenemos a pocos clics de distancia. Y, en serio, están muy ricos. En una cata a ciegas no los distinguirías de su equivalente con gluten.

2. Todos los días comes cosas sin gluten y no te das cuenta.

Siento romper la magia, pero es cierto: tu día a día está lleno de platos sin gluten. Ese arroz con pollo y conejo que comes los domingos, ese batido de frutas que meriendas, esa carne a la parrilla, ese solomillo de cerdo con verduras, esa dorada al horno… Nada de eso tiene gluten. Y no te has muerto, ¿verdad que no? Es más: has disfrutado de grandes comidas en familia en las que prácticamente todo era sin gluten. No te has dado ni cuenta, pero esas especias que usas todos los días son sin gluten. Y esa nata para cocinar, también. Y el paté que estás pensando ponerle a los volavanes de los entrantes de Navidad, también. Sólo tienes que leer el etiquetado.

3. Ese celíaco que tienes cerca no es un dolor de cabeza.

¡Todo lo contrario! ¿Has probado a preguntarle? A veces nos pillas en un mal día (todos los tenemos), pero te puedo asegurar que el 99,9% de los celíacos a los que les preguntes por su situación te contarán de mil amores todo lo que quieras saber: qué cosas podemos comer y cuáles no, qué nos pasa si nos contaminamos, qué productos del mercado son los mejores… Te ayudaremos a encontrar el mejor pan para acompañar la cena de Navidad, dónde se consigue a mejor precio el mejor hojaldre y cuál de toda esa inmensa variedad de cervezas sin gluten es nuestra preferida. Y lo que es mejor: te estaremos enormemente agradecidos de que te intereses por nosotros. ¿A quién no le gusta que le tengan en cuenta? Pues eso.

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4. No somos unos exagerados.

Ya sé que ahora hay mucha moda y mucho famoso que se sube al carro. Pero lo nuestro va en serio. La celiaquía es una patología seria y muy infradiagnosticada, por cierto. Nosotros dedicamos todos nuestros días a saber un poquito más sobre ella, cada día aprendemos algo nuevo. Y si bien no tienes por qué conocer todos los pormenores de aquello que nos afecta, cuando te lo contemos haz acto de fe y créenos. Si te decimos que por un poquito sí que pasa algo, haznos caso. Si te pedimos que no pases el pan por encima de todos los platos, ten cuidado. Si te sugerimos que uses un cuchillo limpio para cortar nuestra comida, tenlo en cuenta. Son pequeños gestos básicos de higiene que marcan la diferencia para nosotros.

5. No somos exigentes.

Sólo te pedimos lo mismo que te ofrecemos cuando vienes a comer a nuestra casa. ¿Te gusta la cerveza? ¿Te gustaría comer pan? ¿Te apetece comer lo mismo que yo? Pues a mí también. Lo sé, hay que ofrecer sin esperar absolutamente nada a cambio. Pero no hay nada como un buen anfitrión que te haga sentir como en casa, ¿verdad? Disfrutaremos de tu compañía sin cerveza y sin pan igualmente, por supuesto. Pero nada nos reconforta más que ver lo detallista que eres con nosotros.

6. Cocinar sin gluten no es difícil.

Sólo hay que tener en cuenta unas pautas básicas de higiene para no contaminarnos. Nada del otro mundo: usar utensilios limpios, ingredientes en los que no se haya metido gluten, lavarse las manos… Vamos, lo que se espera de cualquier cocina. Y, de verdad, si aún lo ves como una montaña, llámanos. Te ayudaremos en todo lo que necesites: te ofreceremos recetas, opciones, consejos y mucho apoyo. Cuando nos diagnosticaron, nosotros mismos tuvimos que ponernos las pilas y aprender a cocinar sin gluten. Conocemos la barrera mental que hay que sobrepasar, así que te ayudaremos a saltarla. Una vez estés del otro lado, verás qué sencillo es todo.

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7. En ese restaurante en el que podemos comer nosotros también puedes comer tú.

No es un restaurante de comida para “enfermos”. Es un restaurante normal y corriente en el que adaptan platos y procesos para que los celíacos podamos comer con total tranquilidad. Tienen una carta de verdad y todo en la que puedes encontrar platos de todo tipo que te encantarán, tengan gluten o no. Tampoco son más caros que los demás restaurantes. Simplemente tienen el precio equivalente al de todo restaurante de su misma categoría. Así que para esa cena de empresa o para la cena de Nochevieja, por favor, vayamos a un restaurante en el que podamos comer todos. Nosotros nos encargamos de buscarlo, en serio, no hace falta ni que te preocupes. Sólo dinos cuántos somos, qué tipo de comida preferimos y empezamos la búsqueda.

8. Los niños celíacos también tienen sentimientos.

Habiendo roscones de reyes sin gluten y sin lactosa tan deliciosos, no tienen por qué quedarse sin comerlos. Acuérdate de ellos el día de reyes. A ellos también les hace ilusión encontrar la sorpresa y mojar el roscón en chocolate. Evita a toda costa que se queden mirando sin poder comer. Ellos también pueden disfrutar de caramelos sin gluten (que los hay, y muchos) o de un plato de pasta. Habla con sus padres y que te ayuden, verás cómo no te cuesta nada prepararles una rica pizza sin gluten en el horno.

9. No hace falta cocinar el doble.

¿En serio crees que te pondríamos a cocinar el doble precisamente en Navidad? Todo doble: los volavanes dobles; el revuelto de gambas doble; la sopa de marisco doble; el solomillo Wellington doble; los postres dobles; los turrones dobles; el panettone doble. ¡Horror! Olvídate de todo eso: cocina todo sin gluten. Con la ayuda de tu celíaco de cabecera, nadie notará la diferencia. Te quitarás de mucho trabajo en la cocina y de dolores de cabeza tanto a la hora de preparar la comida como de compartir la mesa. Nada de gluten, nada de contaminaciones. ¡Por fin una cena feliz!

Panettone sin gluten y sin lactosa

Pon un celíaco en tu cena de Navidad

¿Verdad que es genial cuando preparas con mucho esmero y cariño la cena de Navidad y alguien te lo agradece y celebra enormemente? Eso es lo que pasará si invitas a un celíaco a tu mesa de Navidad y lo tienes en cuenta. En serio, apóyate en él y pregúntale todo lo que necesites. Al fin y al cabo te estás preocupando por atenderle, así que encantadísimo de la vida te ofrecerá su ayuda. Y luego lo pondrá en su Facebook y en todos los grupos de celíacos que conoce y todos te conocerán como la suegra/el cuñado/la hermana/el padre/el sobrino/el jefe/el compañero del cole del año. Una genial manera de empezar el 2017, ¿no te parece?

¿Y tú? ¿Para qué celíaco vas a cocinar estas Navidades?

6 comentarios en “Navidades sin gluten: no leas esto si eres celíaco

  1. Hola buenos días
    Me gustaría saber todo tipo de recetas sin gluten y sin lactosa, en estas fechas quisiera hacer el roscón de reyes en la thermomix, pero no tengo la receta.muchas gracias por ayudarnos.

    1. Hola, Silvia! En mi blog, Singlutenismo, encontrarás un montón de recetas sin gluten y algunas de ellas también sin lactosa o fácilmente adaptables. Tienes, por ejemplo, el tiramisú sin gluten y sin lactosa, no te lo pierdas! 🙂 http://www.singlutenismo.com/2015/05/04/tiramisu-sin-gluten-sin-lactosa/

  2. Sencillamente genial!
    Es nuestra primera Navidad tras el diagnóstico y la verdad es que está siendo un exitazo! Todas las comidas y cenas están pensadas para que mi pequeña, de 5 años, sea una más.
    Al principio puede dar algo de miedo, pero es más fácil de lo que parece y, al menos en el caso de mi hija, los agradecimientos son infinitos! Ver que le han hecho las pastas sin gluten o que ni siquiera hay pan glutenero por el que temer una contaminación en la mesa… Cada comida/cena en familia lo ha resaltado “Gracias por traer bombones/pastas/pan/roscón sin gluten”
    Así es más fácil ☺

    1. Oooh! Qué bonita tu peque, Itziar!! Me alegro mucho de que hayáis podido disfrutar de las fiestas en familia!! 🙂
      Un beso!

  3. Fantástico! Lamento no haberlo visto antes de Navidades pero, en realidad, sirve para cualquier otra festividad, empezando por los almuerzos familiares de los domingos. En todo caso, subo el link a mi blog celiacos latinoamericanos

  4. Hola,

    Se lo que son las alérgias alimentarias, mi hijo es APLV, por eso te dejo esta receta.

    A ver que opinas de esta Receta de Galletas rellenas de choco!!

    Un saludo!

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